Escrito por: el 05-04-13 | 0

FollowerPalooza o la Fiebre del Fan

Los primeros sonidos de Lollapalooza Chile serán de la banda Conmoción, quienes a eso de las 11:45 abrirán los fuegos del festival de música más grande que se realiza en Chile. Grupos como Pearl Jam, Queens of the Stone Age, Black Keys y The Hives, desde el extranjero, y Gepe, Chancho en Piedra y hasta Cachureos, como representantes locales, darán vida a la tercera versión del mítico festival en nuestro país y congregarán a miles… a cientos de miles… de sus fans.

La magnitud del evento es enorme y la publicidad asociada al mismo no ha pasado desapercibida. Los responsables del impacto son, en gran medida, las empresas patrocinadoras, auspiciadores y colaboradores. Pero en esta versión, no sólo han querido estar en el top of mind de los fans de las bandas del festival. Cada marca se ha lanzado a la caza de sus propios fans y followers.

En su versión de 2012 Lollapalooza congregó a más de 140 mil espectadores y, sin duda, es un suculento grupo al cual exponer una marca y/o producto. Pero las redes sociales han abierto el apetito por más. El problema es que en estos nuevos medios, hay que salir a buscar presas con sigilo y exactitud, preocupándose de lo que quiere y piensa mi target. La presa debe ser atraída para que, por su propia voluntad y confiando en el pastor, venga sola al redil. Sin embargo, lo que hemos visto en este tiempo  previo, han sido mayoritariamente cazadores amateurs que en vez de camuflaje se han vestido con ropas reflectantes, usado megáfonos estridentes y ofreciendo carnadas a mansalva.

 

La naturaleza de los medios que conocemos como redes sociales, son las interacciones personales. En ellos, las personas se desenvuelven como en la vida real. Las marcas lo saben -o mejor dicho lo intuyen, al parecer- pues de un tiempo a esta parte que están con fiebre de fans y followers. Hace algunos meses vimos una carrera frenética entre los competidores del retail por llegar al millón de fans en Facebook. Hoy vemos que se repite la fiebre en esta nueva carrera asociada a Lollapalooza. El problema está en que la gran mayoría de los usuarios son los mismos en sus cuentas digitales que en sus casas y trabajos, se comportan igual al teclado que en la vida real con sus amigos y parientes, y por cierto, no esperan que una marca o producto invada su vida con publicidad. Y es lo que han hecho las marcas, a propósito del festival: “Haz ‘me gusta’ y gana entradas”, “Pon ‘me gusta’. Comparte. Comenta. ¡Participa!”, “Comparte esta imagen y participa”. Estas y otras expresiones son los alaridos que se han oído en el bosque digital intentando atraer nuevas presas.

Algunos han innovado y están entendiendo mejor el rol que pueden y deben cumplir en la selva digital para atraer a nuevos (fans) consumidores. Pero en la gran mayoría de los casos las marcas y productos siguen tratando de descifrar cómo hacerlo bien. Falta mucho camino para que tengamos un espectro de empresas de consumo que entienden el mundo digital y, en especial, el de los medios sociales. En el intertanto, seguiremos viendo y escuchando mucho ruido. Ojalá la conmoción no sean tanta como para espantar a los consumidores, pues, eso significará, sin duda, menos ventas. Esperemos que les baje la fiebre pronto y se preocupen de mantener una sana relación con sus actuales y nuevos seguidores, es decir, escuchando, conversando y comprometidos con sus intereses, no los propios. Sólo con esa filosofía, esas hordas de fans seguirán pendientes de la música de cada marca en internet, de lo contrario se demorarán menos que lo que los asistentes a Lollapalooza tardarán en cambiar de una banda a otra. Muchos menos.

You must be logged in to post a comment.